- ¿de que es tu helado ?- pregunte inocentemente.
- de hielo - respondió, me quede un poco impactada con su respuesta, pensaba irme ya.
- pero prefiero que le pongan fresa y sirope por arriba y ¿el tuyo?- agradecí que hubiera hablado porque si no ese hubiera sido nuestro bonito final y principio.
-el mio también es de hielo pero le han echado un poco de limón y sabe muy bien- dije con intención de alargar la conversación.
- te vi en el centro, ¿cuanto hace que estudias ahí ?- me pregunto.
- desde hace exactamente tres días, acabo de llegar- respondí intentando no parecer una listilla.
- entonces igual que yo- tras esa respuesta nuestras conversaciones se hicieron infinitas, hablábamos de todo tipo de cosas y nos reíamos de tonterías.
En clase se sentó a mi lado y me pregunte a mi misma si debía contarle lo de mi antiguo amigo, que en verdad se llamaba John, lo pensé bien y decidí primero conocerla bien antes que nada, ese mismo día John se sentó detrás mía, paso al lado mía pero seguía sin reconocerme.
Ya perdí la esperanza de que algún día me hablara aunque solo fuera para confirmarme que era el.
lo único bueno de ir a clase era encontrarme a Samantha, porque con ella en clase la hora parecía pasar muy rápido.
Samantha me presento a algunos compañeros de clase que ella ya conocía, me parecieron majos y pacíficos.
Me aceptaron en su grupo y me invitaban a sentarme con ellos, con lo que hacia que mis días fueran mejorando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario