Del supuesto grupo al que pertenecía, me llamaron la atención dos personas, Nathan y Louis. Ambos eran amigos y se conocían desde hace cinco años y los dos tenían un sentido del humor muy sarcástico lo que todos adorábamos.
Iba a clase todas las mañanas y durante el descanso me iba con el grupo a tomarnos un helado. Al acabar las clases volvía a casa de mi tía, que seguía sin importarle mi existencia.Solo hablábamos durante el desayuno y para hablar con mi familia por el teléfono.
Decidimos quedar por la tarde, e ir a cenar todos juntos en una pizzeria que según Sam, hacia las mejores pizzas de la ciudad.
A las 6, estábamos todos en el banco del helado, así lo habíamos llamado porque todo el mundo parecía ignorarlo pero era un lugar muy pacifico y hermoso rodeado de arboles y flores variadas.
Empezamos a seguir a Sam que le pareció muy agradable guiarnos hacia la pizzeria, yo creo que siempre le ha gustado ser el centro de atención y lo conseguía porque aparte de ser muy guapa, era muy divertida. Iba por el camino hablando con Nathan de las tiendas de música que había en mi pueblo ya que el quería comprarse una guitarra eléctrica y me estaba contando como se enamoro completamente de la musica y quería vivir de ella. Levante la mirada y vi a Sam saludar a John y después este saludando al resto del grupo, yo y Nathan estábamos al final por lo tanto fingí seguir prestando atención a lo que Nathan me contaba. Saludo a Nathan como si se conociesen desde hace mucho y cuando se paro a saludarme, me miro fijamente durante un minuto y luego me saludo y dijo.
- Juraria haberte visto alguna vez- dijo frunciendo el ceño.
-Podria ser - respondi eso porque fue lo que se me ocurrio.