domingo, 7 de junio de 2015

recuerdo

El profesor nos dijo que durante la penúltima semana nos íbamos de excursión a la montaña y ahí realizar actividades extra escolares en la naturaleza.
Del supuesto grupo al que pertenecía, me llamaron la atención dos personas, Nathan y Louis. Ambos eran amigos y se conocían desde hace cinco años y los dos tenían un sentido del humor muy sarcástico lo que todos adorábamos.
Iba a clase todas las mañanas y durante el descanso me iba con el grupo a tomarnos un helado. Al acabar las clases volvía a casa de mi tía, que seguía sin importarle mi existencia.Solo hablábamos durante el desayuno y para hablar con mi familia por el teléfono.

Decidimos quedar por la tarde, e ir a cenar todos juntos en una pizzeria que según Sam, hacia las mejores pizzas de la ciudad.
A las 6, estábamos todos en el banco del helado, así lo habíamos llamado porque todo el mundo parecía ignorarlo pero era un lugar muy pacifico y hermoso rodeado de arboles y flores variadas.

Empezamos a seguir a Sam que le pareció muy agradable guiarnos hacia la pizzeria, yo creo que siempre le ha gustado ser el centro de atención y lo conseguía porque aparte de ser muy guapa, era muy divertida. Iba por el camino hablando con Nathan de las tiendas de música que había en mi pueblo ya que el quería comprarse una guitarra eléctrica y me estaba contando como se enamoro completamente de la musica y quería vivir de ella. Levante la mirada y vi a Sam saludar a John  y después este saludando al resto del grupo, yo y Nathan estábamos al final por lo tanto fingí seguir prestando atención a lo que Nathan me contaba. Saludo a Nathan como si se conociesen desde hace mucho y cuando se paro a saludarme, me miro fijamente durante un minuto y luego me saludo y dijo.
- Juraria haberte visto alguna vez- dijo frunciendo el ceño.
-Podria ser - respondi eso porque fue lo que se me ocurrio.

Primera conversación

La mañana siguiente ocurrió lo mismo, pero a la siguiente ya me atreví a hablarle:
- ¿de que es tu helado ?- pregunte inocentemente.
-  de hielo - respondió, me quede un poco impactada con su respuesta, pensaba irme ya.
- pero prefiero que le pongan fresa y sirope por arriba y ¿el tuyo?- agradecí que hubiera hablado porque si no ese hubiera sido nuestro bonito final y principio.
-el mio también es de hielo pero le han echado un poco de limón y sabe muy bien- dije con intención de alargar la conversación.
-  te vi en el centro, ¿cuanto hace que estudias ahí ?- me pregunto.
- desde hace exactamente tres días, acabo de llegar- respondí intentando no parecer una listilla.
- entonces igual que yo- tras esa respuesta nuestras conversaciones se hicieron infinitas, hablábamos de todo tipo de cosas y nos reíamos de tonterías.
En clase se sentó a mi lado y me pregunte a mi misma si debía contarle lo de mi antiguo amigo, que en verdad se llamaba John, lo pensé bien y decidí primero conocerla bien antes que nada, ese mismo día John se sentó detrás mía, paso al lado mía pero seguía sin reconocerme.
Ya perdí la esperanza de que algún día me hablara aunque solo fuera para confirmarme que era el.
lo único bueno de ir a clase era encontrarme a Samantha, porque con ella en clase la hora parecía pasar muy rápido. 
Samantha me presento a algunos compañeros de clase que ella ya conocía, me parecieron majos y pacíficos.
Me aceptaron en su grupo y me invitaban a sentarme con ellos, con lo que hacia que mis días fueran mejorando.

viernes, 5 de junio de 2015

Nuevas amistades

No me podía creer lo que veía, me acababa de encontrar a un antiguo amigo, recuerdo que lo conocí cuando estábamos en primaria y que se fue del colegio porque a su padre le habían ascendido, aunque eso fue hace mucho tiempo, sabia a ciencia cierta que era el. 
El no me reconoció, creo que ni me miro, somos casi ochenta personas en clase y no creo que estuviera muy atento a la chica bajita y morena que acababa de entrar. Decidí no distraerme mas y concentrarme en lo que decía el profesor y así lo hice aunque me moría de ganas por girarme y asegurarme de que era el.

Ignorando mis ilusiones y distracciones preste atención a lo que el profesor decía y logre finalmente concentrarme. Pasadas una hora y media salimos de clase para ir a tomar algo y volver en 20 minutos. 
Durante esos veinte minutos lo perdí totalmente de vista, fui a ver si la heladería de la calle de al lado seguía abierta y así tomarme algún helado de limón. Lo estaba, pedí el helado en un cucurucho y me senté en un banco que se encontraba por ahí, vi pasar a una chica que estudia en mi misma clase y le sonreí, pensé que si iba a pasar allí un mes, prefería estar acompañada. 

Me pareció que aquella chica pensó lo mismo, tras haberse comprado el helado se acerco y se sentó en el mismo banco aunque en la otra punta, pensé que alguna de las dos debería empezar la conversación pero ninguna de las dos sabia como. 
Se acercaba la hora de volver a clase y nos levantamos las dos a la vez y fuimos en la misma dirección, una al lado de otra, como personas que parecían conocerse pero que en verdad no habían intercambiado palabra....

jueves, 4 de junio de 2015

Algo inesperado.

Esa mañana todo estaba muy nublado, me dolía el cuello y me sentía incomoda quería volver a mi casa pero no podía. Para distraerme empece a hacer todo tipo de tareas y a preparar todo para ir al centro esa misma tarde y no dar una mala impresión.
Mi tía pasaba de completamente de mi, no le importaba que saliese a la calle a dar un paseo o si me quedaba mirando la tele y como faltaban dos horas para ir a ver el centro decidí darme una ducha rápida y tomarme algo rico por el camino mientras miraba las tiendas.  

La presentación de las tiendas eran impresionantes, los precios también así que debido a mi escaso poder económico no tarde mucho en ojear la tienda y básicamente salí corriendo de estas.
Me tome jugo de limón de camino al centro que me costo mas de lo que valía en mi pueblo pero estaba riquísimo.
Llegue al centro, era gigantesco y había alumnos por todas partes, unos demasiado mayores y otros muy jóvenes entre a la secretaria a preguntar y me dijeron que las clases empezaban ese día y a esa hora, les dije que no había traído ningún tipo de material para incorporarme a las clases pero no les importo , según ellos ese día solamente la utilizara el profesor para explicarnos lo que haríamos a lo largo del trimestre y a presentarnos.
Pensé que si solo iba a ser una presentación no me importaría conocer a mis compañeros y a mi profesor, ademas no había nada interesante que hacer en casa así que preferí quedarme.

En el estaba escrito que yo debía estar en el aula C, que se encontraba en la tercera planta, subí las escaleras corriendo porque ya llegaba tarde, abrí la puerta de clase, primero mire al profesor que me indico que entrara, gire la cabeza y no me podía creer lo que veía....


miércoles, 3 de junio de 2015

largo viaje..

Estaba recogiendo mis cosas y enviándoles mensajes a mis amigos para despedirme. Ellos seguramente pasarían unos meses de ensueño y yo mientras tanto me estaré aburriendo hasta hartarme pero creo haber oído decir a mis padres que había una especie de campus en la que te podías quedar a dormir, mientras realizas las demás actividades y así establecer relación con los demás compañeros. De todo eso yo lo único que quería era librarme de mi tía, así que acepte encantada.

Ya por la mañana cogí el autobús de camino a la capital, me pase el trayecto mirando por la ventana y de vez en cuando por el pasillo para ver si algo interesante pasaba pero nada.
Por fin había llegado y mi tía me estaba esperando, me saludo con mucha alegría pero yo sabia que en verdad esa felicidad y alegría duraría poco así que decidí aprovecharme de ella y le sugerí que fuéramos a comer pizza, acepto encantada. La pizza estaba deliciosa pero tarde o temprano debía entrar a ese agujero negro al que ella llamaba hogar y así lo hice, estaba tan cansada tras el largo viaje y haber estado conversando con ella mientras me comía la pizza, que me fui a dormir, a la mañana siguiente me esperaba la aventura o eso recordaba decir a mi madre.

martes, 2 de junio de 2015

Comienzo

Todo empezó una tarde en la que tomando el te con mis padres me di cuenta de que mi padre esta tramando algo para mi, desgraciadamente no me equivocaba y no me esperaba nada bueno, según ellos tras haberlo estado pensando durante un largo tiempo, decidieron enviarme a vivir con mi tía en la capital.
No es que no hiciera ilusión, que no me hacia, pero me molestaba sufrir en el camino, llegar a una casa en el que las normas son bastante estrictas y en el cual dormía en un sofá de un cuarto muy pequeño.
Espere y espere a que a mi madre se acordara de lo mal que lo pasaba ella cuando era aun joven, pero nada, ella parecía encantada. Me soltaba esa fracesilla de "conocerás a gente nueva ", yo sonreí para poder contener las lagrimas porque por experiencia en esa casa apenas nadie establecía conversación con los demás, no me esperaba mucho mas de los centros, aun siendo de mi misma edad.
El objetivo de este viaje era asistir durante un mes, exactamente treinta días a un centro británico, el cual me ayudaría a mejorar mi nivel de ingles lo que es algo bueno pero por lo que no había que irse a la otra punta de la ciudad, pero si mis padres tanto insistían no me quedaba otro remedio... .